decamin0

Me llamo Enrique Camino, y debería pasar menos tiempo haciendo "blogs", y más escribiendo.

Sogas [3]

La encontré como me habían adelantado que iba a hacerlo. Estaba en una silla girada hacia la ventana, con las piernas cruzadas sobre el asiento. Estirando el cuello para tomar el sol en la cara, como un lagarto sobre una piedra. Su cuerpo frágil, una de esas niñas de cinco o seis años demasiado alta, demasiado larga, para su edad. La comida sin tocar, en una bandeja sobre la mesilla. Y eso que las enfermeras habían hecho una concesión a la edad de la paciente: un trozo de tarta de zanahoria con una viruta de nata montada encima. Una sopa de verduras y algo de pescado hervido. Eso lo entiendo.

– Hola – interrumpí.

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Esta entrada fue publicada el 02/01/2016 por en Relatos.
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